Noticias

¿Dónde mi corazón baila?

ENTRE ACUARELAS Y TERAPIAS PARA ANIMALES

El 8 de junio del año pasado decidí abrir una cuenta personal en Instagram con la idea de compartir todo lo que estaba aprendiendo y que estaba siendo de muchísima utilidad para mi crecimiento espiritual. Y mágicamente empecé a recibir más y más información con la que podía ir guiando mi camino y mis decisiones, aunque no por ello se convertía todo en algo más fácil… ¡al contrario! Tuve que tomar decisiones muy complejas, pero gracias a eso, comenzó a abrirse un nuevo horizonte en mi emprendimiento.

Desde el estallido social y luego la pandemia, yo ya venía intentando replantear mi negocio mejorando los procesos de producción entre otras cosas, pero no lograba del hacerlo del todo, por mil motivos. Al final enfoqué mi mente y me dediqué al 100% durante 8 meses para salir adelante en el contexto país que estábamos viviendo, unos días con más empuje, otros con menos, pero con la certeza de ver mi objetivo realizado. ¡Y lo logré! Vendí algunas de mis máquinas e insumos, pagué deudas, me capacité, eliminé cosas que estaban demás en mi vida y hoy, si bien aún tengo algunas tareas “pendientes” y mi mente está un poco cansada, me siento más liviana, lista una vez más para retomar el camino.

El único problema ahora ¡es que no sé por dónde empezar con mis ideas! 🙂

Por lo pronto, seguir capacitándome y ponerme rápidamente a planificar, visualizar nuevamente lo que deseo y trabajar sin expectativas ¿suena contradictorio? Quizás un poco, pero se trata de 3 cosas:

  1. Pedir al Universo (¿qué vida es la que deseo?)
  2. Actuar (¿qué puedo hacer por mí y por los demás?)
  3. Soltar (sonreír desde el corazón y agradecer porque todo es perfecto) ASF

#loquecreeslocreas
#elcambioempiezaporti

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Have no product in the cart!
0